arrodíllate 03/05/2009
Posted by suspirodeLord in Relatos.Tags: arrodillarse, BDSM, sumisa
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Deseaba tanto oír esa palabra, deseaba tanto esa orden que cuando por fin escuché “Arrodíllate”, no pude evitar emocionarme y trasladarme a aquella noche en que te la escuché por primera vez cuando aun ni siquiera era tu sumisa. Estaba en medio de la calle, prácticamente desierta porque todavía chispeaba un poco, mire a ambos lados, titubeé, pensé en el tiempo que había pasado desde la última vez.
Me preguntaste si lo había hecho, aunque sabías la respuesta, por supuesto que me había arrodillado, pero con esa pregunta conseguiste volver a evocarme los tiernos recuerdos de la primera vez, incluido el cosquilleo fuerte en mi interior. Mi corazón palpitaba, mi alma sonreía, por fin estaba arrodillada para ti, por ti. Me preguntaste si estaba cómoda y sí, lo estaba, me sentía en el cielo. Dos lágrimas resbalaban por mis mejillas pero eran lágrimas de felicidad.
La calle seguía mojada por la lluvia que había caído a lo largo de toda la tarde, pero yo era incapaz de sentir en mis rodillas la dureza y la humedad del suelo, lo único que sentía era una inmensa paz que sólo tú me sabes dar.





