jump to navigation

tarea de reflexión 04/11/2009

Posted by suspirodeLord in Relatos.
Tags: , ,
6 comments

Llego a casa tras un largo día, estoy agotada física y mentalmente, por el trabajo y por estar todo el día completamente caliente para ti, sin poder explotar y sin saber cuando me autorizarás a hacerlo. Trato de no pensar en mi excitación constantemente, pero mi respiración agitada y mi tanga completamente mojado son signos más que evidentes que me impiden olvidar mi estado de celo.

Queda una última tarea, una de mis favoritas, el momento de reflexión. Intuyo que se avecina un nuevo cambio, un nuevo escalón que subir. Esta tarea siempre presagia un momento importante en nuestra relación porque me permite una intensa introspección, valorando todo aquello que hemos alcanzando juntos y escuchando sin temor cada nuevo deseo que has despertado en mí.

Me desnudo lentamente, sin prisas, mirándome en ese espejo en el que tanto te gusta que me observe, mi Dueño Uno por uno voy cumpliendo todo lo que me has ordenado, me arrodillo con las piernas bien abiertas, sentada sobre mis talones, la espalda recta, sacando mi pecho, en esa posición que los expertos llaman Nadu y que yo llamo simplemente “pensando en ti”.

Coloco mi collar alrededor de mi cuello, engancho la cadena y la sujeto a una pata de la cama, avanzando arrodillada hasta que queda bien tensa, tirando de mi cuello. Estás muy lejos, lo sé, mi Dueño, pero yo te siento en la habitación, sujetando firmemente mi cadena. Amordazo mi boca con una bola, me excito más sabiendo que voy a babear para ti. Por último vendo mis ojos con un pañuelo rojo y llevo mis manos a la espalda.

En mi mente hace minutos que sólo estás tú. Respiro hondo y lento, sintiendo como mi pecho se hincha y se deshincha, alejando cualquier pensamiento que intente interrumpir mi concentración en ti. Me siento diminuta, frágil, entregada a tus caprichos, pero a la vez plena, serena, fuerte, flotando en nuestra Oscuridad. Mi cuerpo sigue ahí desnudo en la habitación, entregado a ti, pero mi mente ha volado a tu lado, mi Dueño, y mi alma estalla de gozo de sentirme tan tuya.